La familia es la primera escuela donde aprendemos cómo comunicarnos es en ella donde se dan los procesos educativos no escolarizados.
Cuando ha nacido un nuevo miembro en nuestras familias, todos estamos atentos a él y nos esmeramos porque crezca con alegría y amor, como sabemos que debe aprender a hablar, siempre tratamos de que lo aprenda a hacer lo más pronto posible y cada día le enseñamos: a ver di mamá, di papá, di teta y así hasta que el niño aprende sus primeras palabras y dependiendo de las primeras experiencias se desarrollara la capacidad para expresarse y escuchar.
Ahora en adelante pues viene lo sorpresivo el niño empieza a hablar con los adultos y ya no para, entonces el que el niño hable y se comunique se vuelve un problema para el adulto inmerso en sus tareas cotidianas y que no tiene tiempo para hablar con su pequeño hijo, entonces decide enviarlo a la escuela.
El niño trata de comunicarse con el adulto siempre, pero este demuestra una comunicación vertical y por lo tanto al niño que está entre el 1 y 5 años no le permitimos expresarse libremente y siempre está la palabra cállate, estoy ocupada, mas tarde hablamos y así no escuchamos al niño en su momento y por lo tanto perjudicamos su normal desenvolvimiento comunicativo, y a veces hasta los volvemos temerosos y mejor se quedan callados perjudicando así su normal desarrollo.
Definitivamente el niño aprende por modelo, mira el ejemplo y se desenvuelve según las experiencias que le permite vivir el ambiente que le rodea. Si vive en una familia o se desenvuelve en una escuela con gran ejemplo comunicativo pues lo hará así, pero sino el niño se quedara callado será muy poco comunicativo y temeroso.
Cuando el niño llega a la escuela entre los 3 y 5 encuentra con un modelo con ciertas variantes a lo que vive en el hogar, muchos niños se mostraran extremadamente comunicativos y no pararan de hablar especialmente si se encuentran con un Maestro que se comunica y tiene una gran empatía con ellos utilizaran el ¿porqué? característico de esta edad , es decir realizaran muchas preguntas, que encontraran respuesta , esto se dará si esa base la sentaron en sus hogar, otros niños en cambio se volverán callados, sumisos y no participaran y por lo tanto deberán ser la principal tarea para el Maestro.
Los maestros y maestras tenemos allí una gran tarea lograr que los niños y las niñas aprendan a comunicarse implementando para ello eventos comunicativos que a la vez generen aprendizajes y sobre todo teniendo en cuenta que el niño pequeño aprende en todo momento, en la entrada, en el juego trabajo, en el recreo, en las actividades significativas y artísticas, por lo tanto estas actividades deben estar llenas de comunicación y en todo momento debemos utilizar un lenguaje claro , adecuado y sencillo para el niño , para que así entienda y aprenda sin temor alguno y sobre todo una comunicación horizontal de acuerdo a las necesidades e intereses de los niños.
Definitivamente todos los adultos nos creemos la máxima autoridad ante los niños y nos olvidamos de la cita bíblica que dice “Dejad que los niños vengan a mi porque de ellos es el reino de los cielos”, es decir que de Dios los niños son los preferidos, hacemos siempre lo que hicieron los discípulos de Jesús recibimos y nos comunicamos de manera incorrecta con nuestros niños y así dejamos de lado niños sus ideas y no atendemos sus necesidades.
Como maestros pues nos queda el gran compromiso con la niñez y la sociedad de hacer de la comunicación un espacio horizontal y democrático, no autoritario sino generador de grandes experiencias y aprendizajes en bien de la sociedad. Y por lo tanto quedara siempre abierta la pregunta: ¿Nos comunicamos Adecuadamente Niños y adultos?
“TODO NIÑO DEBE EXPRESARSE, ESCUCHAR Y SER ESCUCHADO”